Invertir temprano no es suerte, es estadística: más años en el mercado significan más tiempo para que el interés compuesto trabaje. Empieza simple y disciplinado.
1. Define tu objetivo y horizonte
Si el objetivo es a <3 años, prioriza liquidez y bajo riesgo. Para horizontes >5 años, fondos indexados globales o ETFs diversificados son opciones habituales.
2. Diversifica sin complicarte
Un fondo o ETF mundial (MSCI ACWI) evita concentrar riesgo. Compara costes (TER) y comprueba que se adapte a tu perfil.
3. Haz aportaciones periódicas
Invierte cada mes una cantidad fija. Esta técnica (DCA) reduce el impacto de la volatilidad. Calcula el efecto acumulado en la calculadora de interés compuesto.
4. Reglas anti-errores
- No inviertas dinero que necesites para vivir.
- No persigas “el chollo” ni te guíes por FOMO.
- Revisa una vez al trimestre, no a diario.
